Crioterapia

La crioterapia es una técnica que utiliza el frío para el tratamiento de lesiones de piel. El congelamiento abrupto provoca alteraciones inmunológicas y destrucción de los tejidos. La técnica consiste de un chorro helado, cuyo principal agente químico es el nitrógeno líquido, a la temperatura de -195,8ºC.

Las principales indicaciones son: verrugas, condilomas, melanosis solares, tumores benignos, lesiones pre-malignas (queratosis actínicas), algunos cánceres de piel, molusco contagioso, entre otras indicaciones.

Los efectos colaterales incluyen dolor, formación de ampollas y decoloración de la piel, que puede permanecer en el local como una pequeña mancha por lo general más clara que la piel normal, o aún causar cicatrices permanentes, dependiendo del tipo de lesión que está siendo tratada. Algunas lesiones necesitan más de una sesión de tratamiento, especialmente las más espesas.

Es un método seguro, rápido y eficaz, cuando es bien indicado y correctamente aplicado.