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TOXINAS BOTULÍNICAS

 

Inyecciones para atenuar arrugas y no sudar

 

 

En la Dermatología Cosmética, la toxina botulínica es utilizada para relajar los músculos que causan el envejecimiento del rostro y del cuello, responsables de las llamadas "arrugas de expresión". Este tipo de arrugas es más evidente en la mitad superior del rostro, causando las llamadas "patas de gallo", las arrugas que caracterizan "espanto" o "sorpresa"y las ubicadas entre las cejas, que caracterizan "preocupación". Pero este medicamento es usado también en la mitad inferior del rostro, en el cuello y en regazo. Con la relajación de los músculo específicos, mejora la sonrisa gingival, las arrugas del cuello y del regazo, las asimetrías y las parálisis faciales.

 

Hace algunos años, se descubrieron los efectos de la toxina botulínica en el tratamiento de exceso de sudor, también conocido como hiperhidrosis, en diversas zonas, como axilas, manos, rostro, tronco, etc.

 

Las aplicaciones de la toxina botulínica son rápidas, durando solamente algunos minutos. Se hace con jeringas delicadas y agujas muy delgadas. Pomadas anestésicas también pueden ser utilizadas para disminuir la incomodidad durante la aplicación. El paciente puede regresar a sus actividades inmediatamente después de la sesión.

 

Solamente médicos capacitados pueden aplicar este tratamiento, pues el resultado cosmético depende mucho de la técnica y de las dosis utilizadas por el profesionista. Este tipo de tratamiento puede ser utilizado aisladamente o asociado a otros, clínicos o quirúrgicos, en la misma o en diferentes sesiones de tratamiento, con la finalidad de perfeccionar o potenciar los resultados. Los rellenadores son los tratamientos usados con más frecuencia combinados con la toxina botulínica.

 

Los tratamientos deben ser repetidos para el mantenimiento y la mejora progresiva de los resultados. Se sugiere repetir la aplicación de la toxina botulínica a cada cuatro a seis meses en los tratamientos estéticos de rostro y cuello, período estimado para la duración de los resultados. Para el tratamiento de exceso de sudor, las inyecciones pueden ser repetidas a cada seis, ocho o más meses.

 

Este es considerado un tratamiento de elección para las arrugas consecuentes a los movimientos de expresión del rostro. El establecimiento y el empeoramiento progresivo de las arrugas también son eficazmente tratados por las toxinas botulínica.

 

Si usted tiene alguna duda sobre las APLICACIONES DE TOXINAS BOTULÍNICAS, consulte un dermatólogo.